La calificadora Standard & Poor’s elevó de CCC– a B- y puso en “perspectiva estable” la deuda en pesos y divisas de Argentina y ahora son dos de tres las calificadoras las que mejoraron la nota y allanan el camino a la administración del presidente Javier Milei y el ministro Luis Caputo para volver a emitir deuda en los mercados internacionales y sostener el proceso de dólar barato para financiar la fuga de capitales.
La decisión llega justo un día después de que la emisión de 7.500 millones de dólares en bonos AL35 y AE38 que realizó la administración de Milei y transfirió al Banco Central de la República Argentina para garantizar un nuevo crédito REPO de bancos comerciales por un monto que se estima oscilará entre 3.000 millones y 3.500 millones de dólares.
La cartera de Economía logró este miércoles adjudicar deuda del Tesoro por 6,12 billones de pesos, lo que implicó 20% más del vencimiento en pesos que enfrenta el Tesoro, y por 200 millones de dólares con el bono AO28 que rinde una tasa de 8,63%.
El mercado eligió mayoritariamente, por 2,11 billones de pesos, un nuevo bono dual al 28 de junio de 2030 que rinde la mejor de dos opciones, la actualización del capital por CER más 6,34% o una tasa de interés TAMAR que remunera los plazos fijos mayoristas más 9,30% de Tasa Interna de Retorno Anual.
Estos bonos duales también captaron 1,45 billón al 15 de diciembre de 2028 (rinde Tamar máss 7,76% o CER más 4,76%) y 830 mil millones al 14 de diciembre de 2029 (TAMAR más 8,84% o CER más 5,86%).
Las otras opciones de bonos vinculados al dólar oficial, que otorga un seguro frente a una devaluación, captaron 1,62 billón al dólar más 5,49% al 31 de agosto de este año y 120 mil millones al 15 de diciembre de 2028 (actualizado por dólar más 8,34%).
Estas tasas, en un contexto de apreciación real del tipo de cambio, se convierten en un incentivo a la realización del carry trade.
La mejora de la calificación abre la posibilidad a los fondos de inversión a comprar títulos públicos argentinos, fundamentalmente los Bonos Globales (GD), mejorando la paridad y bajando el Riesgo País, lo que abre la posibilidad a la emisión en mercados internacionales.
En la administración de Milei, el dólar barato se viene financiando con el endeudamiento del sector privado, que tomó deuda por unos 29.000 millones de dólares y luego vendió en el mercado de cambios, además del endeudamiento de las provincias.
El Gobierno también se endeudó por 20 mil millones de dólares con el FMI y otros organismos internacionales.
La contrapartida fue la Formación de Activos Externos, lo que se denomina fuga de capitales, por un monto global de 39.000 millones de dólares en los dos años y medio que lleva de gestión la administración de Milei.
La calificadora S&P señaló que “la perspectiva estable de las calificaciones a largo plazo refleja nuestra expectativa de que el gobierno continuará con su programa de austeridad fiscal, mientras el Banco Central incrementa sus reservas de divisas, lo que permitirá sostener el crecimiento económico y reducir la inflación”.
“Esta perspectiva equilibra los riesgos derivados de las persistentes vulnerabilidades económicas con resultados fiscales positivos y otras medidas que mejoran la liquidez del gobierno”, añadió.
El informe advierte que el “escenario base parte de la premisa de que probablemente se producirán tensiones durante los próximos 12 a 18 meses que podrían socavar la estabilidad económica” pero seguidamente espera que “una combinación de políticas fiscales, monetarias y cambiarias permitirá al gobierno afrontar estos desafíos sin caer en impago ni recurrir a un canje de deuda en dificultades, según nuestras definiciones”.
A partir de esa evaluación, señal que podría “rebajar la calificación durante los próximos 12 meses en caso de que se revierta el progreso reciente en la estabilización de la economía y en la mejora del acceso del Estado a la financiación en el mercado” o si el Gobierno “realizara un canje de deuda en el mercado extranjero o local que, en función del contexto y de la baja calificación, consideráramos problemático”.
En cambio, “podríamos elevar la calificación en los próximos 18 a 24 meses si una mayor certeza en las políticas a mediano plazo facilita el acceso sostenido a la liquidez externa y limita la volatilidad económica”.
“Esto probablemente se daría en un contexto de crecimiento económico, un compromiso continuo con el ancla fiscal y una gestión hábil de la inflación y el tipo de cambio”, consideró.
La administración de Milei enfrenta el 9 de Julio un pago de servicios de la deuda de los Bonos Globales (GD, de legislación extranjera) y Bonares (AL, de legislación local) por un monto que ronda los 4.500 millones de dólares, para los que ya tiene en la cuenta en divisas en el BCRA un saldo de 2.917 millones a los que sumará los 200 millones emitidos este miércoles y lo que pueda juntar en una segunda rueda el jueves.
Para cubrir la diferencia el equipo económico está negociando un crédito REPO que tomará el Banco Central con bancos comerciales por un monto que oscila entre 3.000 millones y 3.500 millones de dólares.
El Banco Central además logró comprar en el mercado de cambios 10.500 millones de dólares, aunque la acumulación de reservas es menor, del orden de los 6.000 millones.
La mejora de nota, abarata el costo de ese REPO y abre la posibilidad de emitir deuda en los mercados internacionales para seguir financiando el dólar barato.
